Sexo anal no es sólo penetración. No nos cansamos de repetirlo en las reuniones que organizan las asesoras de Kleido. Existen muchas formas de disfrutar del sexo anal que no implican penetración.

Sexo anal sin penetración

Una de las prácticas de sexo anal más habituales sin penetración es la que se denomina “Beso Negro“. El “beso negro” es una prácitca erótica que consiste en lamer y besar el ano de tu pareja.  Es habitual practicar el beso negro durante el cunnilingus. Basta con seguir deslizando la lengua desde los labios de la vagina hasta el ano.  La estimulación oral del ano y el períneo es una práctica altamente placentera y tiene la capacidad de conseguir un alto grado de estimulación sexual en la persona que no recibe. Doblar la lengua en forma de “canutillo” para introducirla y lubrical el orificio anal genera sensaciones de excitación y placer sin necesidad de recurrir a la penetración anal.

Otra forma de disfrutar del sexo anal sin penetración es la lubricación y estimulación de la zona del ano y el perineo usando un pequeño vibrador o un juguete masajeador. La sensación se centra en la zona estimulada como punto central, expandiéndose de forma uniforme por el resto del cuerpo, como si el ano fuese el centro de emisión de ondas de placer.

Sexo anal con penetración

Disfrutar de la estimulación anal sin penetración es una forma muy agradable de relajarse descubrir la gran fuente de placer que puede proporcionar una de las zonas más tabú del cuerpo humano.  Tan intenso es, que puede que te pique la curiosidad por saber cómo sería la penetración anal.

La principal preocupación de muchas personas a la hora de experimentar con el sexo anal es el dolor. ¿Duele? ¿No duele? Si nunca has practicado sexo anal, puede que duela sí, pero todo es cuestión de relajación y lubricación.

Un buena forma de iniciarse para explorar la zona anal es durante un baño o ducha. Respira profundamente, relájate y deja que tus dedos o los de tu pareja se desplacen por tu ano. Utiliza un lubricante de base silicona para mayor sensación y reducir la fricción (que a veces puede confundirse con dolor).  Si pruebas a explorar la zona anal con tu pareja, hazlo de forma lenta y pregúntale qué siente. Pídele que te indique qué zonas le resultan más placenteras y cuales más incómodas.

Antes de iniciar la penetración, prueba suavemente a introducir sólo un poquito del dedo meñique de forma suave, dejando que el ano y el esfinter se relajen y se adapten al dedo. También puedes probar con un pequeño tapón de silicona o con el eslabón más pequelo de una bolas tailandesas. Tu asesora de reuniones  Kleido te puede recomendar cuales son las más adecuadas.

Placer anal para hombres y mujeres

Una vez hayas conseguido la penetración anal sin dolor, has de tener en cuenta que cuando se estimula el ano de un hombre internamente, también se está estimulando la próstata. Estimular la próstata favorece el orgasmo anal, una forma de placer muy diferente y mucho más intensa que el placer que se siente durante la eyaculación.

En el caso de las mujeres es más difícil obtener un orgasmo sólo con la penetración o estimulación anal, pero no debemos olvidar que el ano es una de las partes del cuerpo con mayor cantidad de  terminaciones nerviosas, que producen mayor sensibilidad, y al ser estimuladas crean una gran sensación de placer. Combínalas con carícias y toqueteos en el clítoris y obtendrás una torrente de placer.